viernes, 18 de noviembre de 2011

Carrera de la Virgen ( 1838 )


La vertiente sur de Granada, de Puerta Real al Genil, es un hermoso bulevar que seduce, impacta y "revoluciona" Granada porque ahí está La que habita en la Carrera. La Virgen de las Angustias, la patrona de Granada, es la imagen mariana que enorgullece a este pueblo.
Ahora una moderna avenida, camino antes de pentración en la ciudad para los procedentes de la costa, fue en tiempo de los árabes, fértiles huertas y después paseo, llamado en el siglo XVII Carrera Vieja. Aquí se celebraban corridas de toros y juegos de cañas, cerrándose previamente ambos extremos, tras lo cual desembocaban las reses para la lidia por una calle transversal llamada Toriles (actualmente Mirasol).
Hoy es uno de los bulevares de Granada que empieza en el Campillo, encabezada por la Fuente de las Batallas, y termina en el Paseo del Salón, con la Fuente de las Granadas. Los granadinos suelen llamar esta calle la Carrera de la Virgen, por estar en ella, el templo de la Patrona.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Arco de las Orejas ( 1830 )


El origen esta puerta se situaba en la conocida plaza de BibRambla, y era una de las puertas de acceso en la muralla arabe,la denominada Puerta Bib-al-rambla o Arco de las Orejas, llamada así por los granadinos porque en su fachada se exhibian las orejas y otras partes de los delincuentes,debidamente amputadas en el centro de la plaza.


Sobrevivió en esta ubicación hasta que fue víctima de la incontrolada política de derribos de murallas que se llevó a cabo en el S XIX. En junio de 1873 el Ayuntamiento de la ciudad ordenó su derribo, frente a la dura oposición de artistas e intelectuales. Desde el "Defensor de Granada" y con la propia iniciativa de Seco de Lucena se llevó a cabo una protesta que removió cielo y tierra para que no desapareciera.Las operaciones de derribo se llevaron a cabo de noche, sin que la operación llegara a completarse. Para preservar lo que quedaba se procedió a su protección mediante su declaración en 1881 de Monumento Nacional. Trámite que sirvió de poco ya que en 1884 , el gobierno de Cánovas del Castillo director de la Real Academia de la Historia, ordenó el derribo total, aduciendo razones de higiene. Esta noticia fue acogida con gran recelo entre la población y tuvieron que conformarse con conservar sus piedras en el Museo Arqueológico.
La demolición no puso fin a la historia de esta puerta, pues entre 1933 y 1935 sus despojos fueron levantados por Torres Balbás en el bosque de la Alhambra, poco más arriba del Arco de las Granadas. Este reconocido restaurador, pudo rehacer la fachada externa, pero no las bóvedas que habían desaparecido Aislada y semioculta por la vegetación, en la actualidad es como un arco de triunfo, un testimonio permanente de quienes desde la incultura provocaron su derribo.