viernes, 19 de octubre de 2012

Lavadero de la Puerta del Sol (1909)


Uno de los antiguos lavaderos públicos que en la actualidad se mantienen en el barrio del Realejo, es el lavadero de la Puerta del Sol, enclavado en la placeta homónima desde la que se tiene una impresionante vista panorámica sobre los tejados de la ciudad.


 Su denominación procede de su cercanía al primitivo lugar que ocupó la Puerta del Sol árabe, según los vecinos data de época judía y permaneció en servicio hasta 1965, ya que su suministro era atendido por un cañero específico. Aparece como un templete cubierto por una armadura de madera a dos aguas reforzada por tirantes internos y protegida al exterior con tejas árabes, estructura que, realizada a imitación de las gráciles obras del siglo XVII, aparece sostenida por seis columnas dóricas procedentes de una ermita desamortizada que existió al Norte de la actual plaza. Estos soportes apoyan en otros tantos pedestales rectangulares, unos y otros realizados en piedra de Sierra Elvira, y todos ellos unidos mediante un poyo bajo de cantos rodados unidos con cemento, que delimita un suelo enlosado con barro cocido en forma de espina de pez en el que se incluyen unos canales de evacuación originales.












miércoles, 10 de octubre de 2012

Estación de ferrocarril de Baza (1894 - 1984)



La estación de ferrocarril de Baza (1894) fué una de las más importantes y extensas de la provincia de Granada. La construcción del tramo Almendricos-Baza, con todo lo que ello implicaba, fue explotado por la compañía escocesa The Great Southern of Spain Railway, siendo el transporte de los minerales de hierro de las sierras de los Filabres y las Estancias el principal sostén económico de la compañía. En 1941 sus líneas pasarían a integrarse en RENFE, que cerró la línea entre Lorca y Guadix en 1984.


El ferrocarril Murcia-Granada que discurría por grandes ciudades como Lorca, Baza y Guadix, se inauguró bajo el reinado de Alfonso XII el 28 de marzo de 1885.


Desde 1984 no pasan trenes




lunes, 8 de octubre de 2012

Abadía del Sacromonte (1907)


En el año 1595 se hallaron, en el monte Valparaíso (actualmente el Sacromonte), las reliquias de los discípulos del Apóstol Santiago, así como unas placas de plomo escritas en árabe, que relataban el martirio de San Cecilio, San Tesifón y San Hisicio, conocidas como los libros plúmbeos, además de un horno y unas cenizas. La repercusión que tuvo este hallazgo fue enorme. El extraordinario fermento que siguió culminó con la elevación de numerosas cruces, sobre unas 1.200 levantadas por los gremios y artesanos, de las cuales hoy quedan sólo cuatro. Muchas de estas cruces fueron donadas a los franciscanos que, en el año 1633, realizaron en el camino que unía la ciudad al Sacromonte, un vía crucis que terminaba en una pequeña capilla dedicada al Santo Sepulcro. El lugar se convirtió en centro de peregrinación.


Libros Plúmbeos y planchas de plomo




sábado, 29 de septiembre de 2012

La leyenda del Pozo de los Deseos de la Alhambra (1431)


A principios del año 1.431, la reconquista de Granada parecía un hecho inaplazable. El Rey Don Juan II de Castilla, una vez culminada de forma victoriosa una larga guerra con el reino de Aragón, tres años antes, dispuso a sus inquietos y ansiosos nobles para tal fin. Don Álvaro de Luna, condestable y favorito del rey, ordenó atacar las posiciones árabes en la península, con algunos éxitos de consideración, como la batalla de Higueruela, y parecía que para los moros en España los días ya estaban contados.

 Por aquel entonces, el rey nazarí, Muhammad IX, gracias a la colaboración de los abencerrajes y de su líder, Yusuf Ibn Sarray, se había hecho con el control del reino de Granada, desterrado y muerto en ese mismo año su antecesor Yusuf III. Por ese motivo y por sus dotes de estadista, Ibn Sarray fue nombrado visir, y estaba al mando de las tropas que deberían de repeler las embestidas castellanas, aunque dado el potencial de aquel enemigo, sabía que no le quedaba demasiado tiempo.

 Pero en aquella época de guerras y enfrentamientos existía un lugar para el amor, sin fronteras, sin razas, sin religión, desafiando a la historia y a sus antepasados, a sabiendas de que el amor imposible era más fuerte que todo lo demás. Aunque, como todo idilio, tiene la angustia de lo inesperado y el miedo de su fin. Ismail Ibn Sarray, hijo del visir de Granada, estaba perdidamente enamorado de María de Luna y Pimentel, hija del condestable Don Álvaro de Luna, y ella le correspondía. Se veían a escondidas en el Castillo de Salobreña, una hermosa joya nazarí, y el tiempo se detenía cuando paseaban cogidos de la mano por los jardines del alcázar, entre sus fuentes y sus acequias, geranios, jazmines y azahares. Ismail, conocedor de la política del reino de Granada gracias a las conversaciones con su padre, tenía un pellizco en el corazón al saber que poco se podía hacer ante las pretensiones castellanas, y que pronto tendrían que dejar esta tierra y emigrar hacia el sur. Nada quiso decirle a María, pero la situación se tornaba difícil.


 Un día, María advirtió la terrible tristeza de Ismail, pues no la pudo ocultar por más tiempo, y este tuvo que contarle a María lo que sucedía. Si el reino de Castilla tomaba Granada, no volverían a verse jamás. Se miraron desolados, el nudo en las gargantas de ambos se podía sentir en el ambiente, no dijeron nada, ambos empezaron a llorar y entonces… entonces la tierra tembló, tembló de una forma descomunal. El 11 de Abril de 1.431 se produjo el terremoto de Atarfe, que destruyó esta villa por completo.
 A María se le ocurrió un plan, se lo contó a Ismail y ambos sonrieron. Se despidieron con la intención de volverse a ver en una semana. María hablo con su padre, el condestable de Castilla, pues sabía de las penurias económicas del rey después de tantas batallas contra Aragón y Granada, y de los sueldos y rentas que debía pagar a sus soldados y nobles. Le dijo que el rey nazarí de Granada estaba dispuesto a darle en secreto cinco mil monedas de oro a cambio de que no atacara su reino. Ismail habló a su vez con su padre el visir, con la propuesta de pagar aquel dinero por la paz con Castilla, pero que tendría que ser un secreto, pues nadie podía llegar a enterarse de aquel acuerdo.
 Una moneda de oro en cada higo, así se transportó el dinero a Toledo para entregárselo a Juan II, que quedó satisfecho con el acuerdo, con la complicidad de su favorito y condestable Don Álvaro, que mandó disolver las tropas y explicó a los nobles que había decidido terminar con la guerra de Granada porque aquel terrible terremoto de Atarfe le había dado malos presagios.


 Muhammad IX de Granada reunió a su corte para dar explicaciones de la pérdida de gran parte de su fortuna, pues los abencerrajes llevaban un estricto control del tesoro del reino. Explicó que había ordenado a su visir, Yusuf Ibn Sarray, que tirara las monedas a un pozo mágico que había en la Alhambra de Granada, que concedía un deseo a todo aquel que las arrojara, y que él, como Muhammad IX, había deseado que cesara la guerra con Castilla. Todos le tomaron por loco, pero la guerra cesó, y hasta el más escéptico tuvo que reconocer el acierto del Rey. María e Ismail se siguieron amando a escondidas en Salobreña durante aquel tiempo de paz, que duró hasta la muerte de ambos.
 El Rey de Granada nunca contó donde estaba ese pozo de los deseos en el castillo nazarí de la Alhambra, aunque se lo preguntaran varias veces. Por eso cuenta la leyenda que cuando veas el pozo de los deseos en la Alhambra debes tirar una moneda y pedir un deseo, pues si resulta ser el pozo mágico del rey de Granada Muhammad IX, el deseo se cumplirá''.

 Leyenda recogida en el Elogio al Excmo. Sr. D. Gaspar Núñez de Arce, de Juan Valera, publicada el Boletín del Ateneo de Madrid, por Carmen Valera, en el año 1892.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Antiguo estadio de los Cármenes (1934-1995)


El estadio de Los Cármenes se inauguró el día 23 de diciembre de 1934 con el partido de Segunda División Club Recreativo Granada-Malacitano. El partido terminó con el resultado de Club Recreativo Granada 2-Malacitano 1.


Las alineaciones fueron: Club Recreativo Granada: Tabales, Carreras, Luisón; Torquemada, Itarte, Basterrechea; Victorio, Gomar, Calderón, Mitge y Luque. Malacitano: Albarracín, Chales, Patricio, Tomasín, Crespo, Fernández y Latorre, Díaz, Moreno y Liz. El primer gol marcado en Los Cármenes llegó a los veinte minutos. Un centro de Victorio lo recoge Gomar que cede a Calderón, quien a la media vuelta tira fuerte y marca.


 El 21 de mayo de 1995 se jugó el último partido oficial del Granada CF en el antiguo estadio de Los Cármenes. Fue el último duelo de la campaña 1994/1995, que enfrentó al Granada con el Sevilla B y que terminó con empate a uno. El bastetano Roberto Valverde marcó el último gol del Granada. Los últimos del viejo Los Cármenes fueron; Carlos Gómez; Almeida, Platero, Santi, Guti, Paquito; Molina, Rai (Ángel), Ricardo; Valverde y Nando (Mel)».














viernes, 14 de septiembre de 2012

Alcázar Genil (1920)


El Alcázar Genil (Qasar al-Sayyid), tambien llamado Jardín de la Reina, es un edificio de origen musulmán, situado junto al río Genil, en la ciudad de Granada, ubicado en la misma explanada donde el rey Boabdil entregó las llaves de la ciudad a los Reyes Católicos el 2 de enero de 1492.



Es una almunia o finca de recreo y en él se llevaban a cabo grandes recepciones. Se construyó en época almohade, durante el reinado de Al-Muntasir en el siglo XIII, fuera del recinto amurallado de la Granada musulmana. Durante el reinado del monarca nazarí yusuf I, sufrió una primera remodelación. Fue residencia de los sultanes del Norte de África, y su última moradora, la madre de Boabdil, la princesa Aixa, quien lo abandonó tras la Toma de Granada. Posteriormente, pasó a manos privadas y, en los años cincuenta, los Duques de Gor lo vendieron al Estado, tras haber sido declarado, en 1922, Monumento Histórico Artístico.