sábado, 25 de febrero de 2012

Primer Plano de Granada (1613)


Este plano de Granada es un documento gráfico realizado por encargo del arzobispo Pedro Vaca de Castro y Quiñones, conocido como Plataforma de Granada o Plataforma de Vico, con unas dimensiones de 42x62 cm fue grabado por Francisco Heylan en 1613 en dos planchas de cobre que se conservan en la abadía del Sacromonte.


 Se trata de la primera representación que describe la ciudad, representándola detallada, completa y fielmente hasta bien avanzado el siglo XVIII, cuando fue arrinconada, aunque sin superar su valor estético, por las nuevas y evolucionadas corrientes cartográficas.

jueves, 23 de febrero de 2012

Arco de Elvira (1906 )


                                                   Por el arco de Elvira
                                                   quiero verte pasar,
                                                   para saber tu nombre
                                                   y ponerme a llorar.

                                                   ¿Que luna gris de las nueve
                                                    te desangró la mejilla?
                                                   ¿Quién recoge tu semilla
                                                   de llamaradas en la nieve?
                                                   ¿Que alfiler de cactus breve
                                                    asesina tu cristal?

                                                    Por el arco de Elvira
                                                    voy a verte pasar,
                                                    para beber tus ojos
                                                    y ponerme a llorar.

                                                    ¡Qué voz para mi castigo
                                                    levantas por el mercado!
                                                    ¡Qué clavel enajenado
                                                    en los montones de trigo!
                                                    ¡Qué lejos estoy contigo,
                                                    qué cerca cuando te vas!

                                                    Por el arco de Elvira
                                                    voy a verte pasar,
                                                    para sentir tus muslos
                                                    y ponerme a llorar.
                                                                               
                                                                          Federíco  García Lorca


 Se conoce como Puerta de Elvira o Arco de Elvira al principal acceso a Granada durante la dominación islámica. Su nombre, bab-Ilvira, se debe a que encaminaba a la antigua Medina Elvira, capital de la cora del mismo nombre hasta principios del siglo XI, cuando pasó a desempeñar esta función Medina Garnata. Se construyó durante el siglo XI por los sultanes ziríes, integrada en la muralla que la unía por el este con la Puerta Monaita y por el suroeste con la Puerta del Sulfuro de Antimonio, bab al-Kubl, —conocida popularmente como Arco de las Tinajillas—. Ha experimentado distintas transformaciones a lo largo de su historia, siendo de mayor importancia la llevada a cabo en el reinado de Yusuf I de la dinastía nazarita. En esta época quedó conformada como fortaleza autónoma con cuatro torres, tres barbacanas y dos puertas —además de la exterior— que comunicaban con la cuesta de la Alhacaba y la calle de Elvira. En 1612 fueron demolidas las tres barbacanas, se allanó la explanada que precedía a la puerta y se construyeron doce casas adosadas a la muralla, que han llegado hasta hoy prácticamente sin variaciones. Durante la ocupación francesa se destruyeron varias puertas chapadas con hierro y se demolieron murallas, y en 1879 se derribó la Puerta del Hierro (bab al-Hadid) también llamada Puerta de la Cuesta (bab al-Aqaba), que se había añadido en el siglo XIV para comunicar la medina con el Albaicín.

sábado, 4 de febrero de 2012

Plaza de la Trinidad ( 1911 )


Se llamó Plaza de Melchor Almagro, se entraba por Martínez de la Rosa y se salía por Poeta Zorrilla. El solar fue cedido en 1893 por el Estado a la ciudad para construir dicha plaza. A través de su existencia ha sufrido algunas reformas , de las que destacaremos la realizada a principios de siglos por el alcalde Juan Ramón Lachica y la de 1947 por Gallego Burín que la remodela "respetando su antigua traza" y se colocan bancos y nuevos kioscos .En actuaciones posteriores se conserva esta disposición , que pervive, formada por paseos radiales que acceden bajo frondosa arboleda, junto a vistosos parterres , centrados por una bonita fuente octogonal del siglo XVIII , procedente del extinguido convento que ocupaba la zona.

viernes, 27 de enero de 2012

Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza ( Motril 1910 )


Levantado sobre las ruinas de un castillejo nazarí que fue residencia de la reina Aixa Alhorra, madre de Boabdil, el templo se empezó a construir en 1631, según el proyecto de Isidro de la Chica, con planta de cruz latina y una sola nave.
Parcialmente destruido durante la Guerra Civil, fue restaurado en el segundo tercio del siglo XX respetando su antigua estructura.
La restauración se culminó en los años sesenta añadiendo el retablo del escultor motrileño Manuel González Ligero, en el que se sintetizan los valores de la tradición motrileña con respecto a la leyenda y culto de la Virgen de la Cabeza, patrona de la ciudad.

domingo, 22 de enero de 2012

Cuesta de los Chinos ( 1880 )


La denominación de Cuesta de los Chinos es popular, aunque reciente (comienzos del siglo XX), originada por el empedrado que se realizó, hacia 1910, en su tramo más urbano. Su denominación oficial es Cuesta del Rey Chico, nombre derivado de la leyenda según la cual, Aixa, madre del rey Boabdil (apodado el rey chico) le facilitó la huída por esta vía para reunirse con las tropas rebeldes contra su padre, que estaban reunidas en la ciudad. Históricamente ha recibido otros nombres, como Cuesta de los Molinos, por haber en su tiempo varios, o de los Muertos, por ser el camino hacia el nuevo cementerio, en el siglo XIX.La cuesta recorre el antiguo Barranco de la Aikibía, que separa las colinas en las que se sitúan la Alhambra y el Generalife. Se inicia en el río Darro, que se cruza por el Puente del Aljibillo, y comienza a ascender entre algunas viviendas. Una vez que se introduce en el barranco, la cuesta se encuentra flanqueada, por su margen derecha, por los restos de un molino y las murallas de la propia Alhambra, y por la izquierda por los balates de las huertas del Generalife, situadas a bastante altura.
Hasta mediados del siglo XX, no existía conexión directa entre Alhambra y Generalife, por lo que el paso entre ambos lugares se hacía históricamente a través de la Cuesta de los Chinos. Tras dejar a la derecha las basas de la Torre de las Damas del Partal, encontramos un bastión, de época cristiana con una puerta, conocida como Puerta de Hierro. Este bastión y puerta, dan acceso a un recinto de caballerizas y a la llamada Puerta del Arrabal, bajo la Torre de los Picos, que era la salida original de los Palacios hacia el Generalife. En la margen izquierda, y casi a la misma altura, se inicia un callejón entre tapias, cerrado con cancela, que es de origen nazarí y que lleva hasta el mismo Palacio del Generalife, cruzando las huertas. Este camino, se encuentra en muy buen estado de conservación.


La Cuesta continúa bordeando la muralla, junto a un arroyo formado por las aguas sobrantes de riego, vertidas desde el recinto palaciego, vigilada por las torres del Qadí, de la Cautiva, de las Infantas y del Cabo, antes de pasar por debajo del acueducto de entrada de la Acequia Real a la Alhambra y desembocar cerca de la Torre de los Siete Suelos, donde se encuentra la puerta de Bib Algodor (o Bab al-Gudur, es decir, puerta de las albercas), que era el acceso usual a la medina de la Alhambra, y por la que entraron las tropas castellanas tras la capitulación de la ciudad. Tras la apertura de la nueva Puerta de los Carros, en 1525-1536, para facilitar la entrada de materiales para la construcción del Palacio de Carlos V, Bib Algodor permaneció habitualmente cerrada.

jueves, 5 de enero de 2012

Palacio de Bibataubin ( 1885 )


El nombre de Bib-Atebin o Bab al-Tawwabin se traduce como puerta de los Ladrilleros o de los Penitentes según otras fuentes, ya que al perecer existían varios morabitos construido en las inmediaciones de la edificación. Unos autores atribuyen la construcción de la fortaleza al primer monarca de la dinastía nazarí Muhammad Ibn Yusuf ibn Nasr, también conocido como Ibn al-Ahmar (1273). No obstante, otros autores plantean la posibilidad de que al menos esta línea de muralla ya existiese en época almohade.

Tras la conquista castellana los Reyes Católicos ordenan reforzar la fortificación, dotándola de foso y puente levadizo, el castillo queda adscrito a la jurisdicción de la Alhambra. En documentos fechados en 1590 encontramos una de las primeras representaciones gráficas de castillo. Viéndola en detalle podemos apreciar cómo se sitúa junto a la puerta de acceso a la ciudad. Un recinto fortificado con tres torres, así como al menos dos baluartes para artillería.


En el s. XVIII el castillo había perdido cualquier utilidad militar como defensa la ciudad, quedando como un anacronismo medieval en mitad de un tejido urbano con el que poco tenía que ver. El foso se había convertido en vertedero y lugar de acumulación de aguas estancadas, la zona se había convertido en refugio de gente de mal vivir y peor obrar a juicio de los vecinos que elevaban sus quejas al municipio.
En 1718 se rellena el foso con escombros, algunos de ellos, partes demolidas del propio castillo en mal estado. La penuria del castillo en estado casi de abandono llega hasta 1752, cuando finalmente el Estado consigue destinar fondos a desarrollar una idea largamente esperada: convertir el castillo en cuartel para las tropas destinadas a la ciudad así como para tropa transeúnte, conservando algunas partes del castillo, como la torre circular, destinada a cocina y almacén. A esta importante remodelación debemos gran parte del aspecto actual del edificio.
Los problemas económicos hicieron que la obra se prolongara durante décadas, con sucesivas paradas y reactivaciones. A pesar de las continuas obras, desde 1756 el cuartel se encuentra en uso, acuartelando a diversas unidades, incluso a prisioneros franceses.

Tras la Guerra de la Independencia el edificio es ocupado de nuevo por los militares que lo mantienen como cuartel hasta que es cedido en 1932 como nueva sede para la Diputación Provincial. De nuevo se proyecta una importante reforma que afectará a todo el edificio, comenzando por los símbolos que ostentaba la fachada, tres esculturas de granaderos que situaban en las hornacinas que flanquean la entrada así como el busto de Carlos III que es sustituido por el reloj. En el interior se construirá un sótano, alcantarillado y cimentaciones y zócalos para los nuevos muros y columnas así como se incorporará un relleno para llegar a las rasantes de estas estructuras. También serán demolidos trozos de muralla que se conservaban para la nueva disposición del edificio.