domingo, 25 de diciembre de 2011

Granada ( Siglo XIX )


La llegada del siglo XIX encontró una ciudad sacralizada, conventual y burocrática, sede de la Real Chancillería, con Universidad y un amplio estamento militar, lo que suponía la estancia temporal de numerosas personas, potenciando el sector servicios, el comercio y la artesanía. Además, la productividad agrícola de su vega la había convertido en una de las ciudades con renta más alta de España. De hecho Granada era entonces la tercera capital en votos a las Cortes. El clero, especialmente el clero regular, tenía un gran peso económico en la ciudad, en parte por sus grandes posesiones, en parte por sus actividades, que incluían la regencia de varias hospederías. La estructura urbana seguía manteniendo un carácter medieval, al menos en los barrios intramuros, y se conservaba aún buena parte del caserío de época musulmana, lo que la hacía una ciudad pintoresca pero insalubre. A finales del siglo XVIII se había producido un gran desarrollo de las industrias complementarias de los cultivos de la seda, el lino y el cáñamo que produjo un fuerte crecimiento económico. Pero ya a comienzos del nuevo siglo, este mercado comenzó a decrecer, en parte como consecuencia de la alianza de España con Francia en su guerra contra Inglaterra y posterior derrota de la armada franco-española en la batalla de Trafalgar (1805), que acabó por cerrar el mercado inglés, principal destino de las hilazas granadinas.





viernes, 18 de noviembre de 2011

Carrera de la Virgen ( 1838 )


La vertiente sur de Granada, de Puerta Real al Genil, es un hermoso bulevar que seduce, impacta y "revoluciona" Granada porque ahí está La que habita en la Carrera. La Virgen de las Angustias, la patrona de Granada, es la imagen mariana que enorgullece a este pueblo.
Ahora una moderna avenida, camino antes de pentración en la ciudad para los procedentes de la costa, fue en tiempo de los árabes, fértiles huertas y después paseo, llamado en el siglo XVII Carrera Vieja. Aquí se celebraban corridas de toros y juegos de cañas, cerrándose previamente ambos extremos, tras lo cual desembocaban las reses para la lidia por una calle transversal llamada Toriles (actualmente Mirasol).
Hoy es uno de los bulevares de Granada que empieza en el Campillo, encabezada por la Fuente de las Batallas, y termina en el Paseo del Salón, con la Fuente de las Granadas. Los granadinos suelen llamar esta calle la Carrera de la Virgen, por estar en ella, el templo de la Patrona.



miércoles, 9 de noviembre de 2011

Arco de las Orejas ( 1830 )


El origen esta puerta se situaba en la conocida plaza de BibRambla, y era una de las puertas de acceso en la muralla arabe,la denominada Puerta Bib-al-rambla o Arco de las Orejas, llamada así por los granadinos porque en su fachada se exhibian las orejas y otras partes de los delincuentes,debidamente amputadas en el centro de la plaza.


Sobrevivió en esta ubicación hasta que fue víctima de la incontrolada política de derribos de murallas que se llevó a cabo en el S XIX. En junio de 1873 el Ayuntamiento de la ciudad ordenó su derribo, frente a la dura oposición de artistas e intelectuales. Desde el "Defensor de Granada" y con la propia iniciativa de Seco de Lucena se llevó a cabo una protesta que removió cielo y tierra para que no desapareciera.Las operaciones de derribo se llevaron a cabo de noche, sin que la operación llegara a completarse. Para preservar lo que quedaba se procedió a su protección mediante su declaración en 1881 de Monumento Nacional. Trámite que sirvió de poco ya que en 1884 , el gobierno de Cánovas del Castillo director de la Real Academia de la Historia, ordenó el derribo total, aduciendo razones de higiene. Esta noticia fue acogida con gran recelo entre la población y tuvieron que conformarse con conservar sus piedras en el Museo Arqueológico.
La demolición no puso fin a la historia de esta puerta, pues entre 1933 y 1935 sus despojos fueron levantados por Torres Balbás en el bosque de la Alhambra, poco más arriba del Arco de las Granadas. Este reconocido restaurador, pudo rehacer la fachada externa, pero no las bóvedas que habían desaparecido Aislada y semioculta por la vegetación, en la actualidad es como un arco de triunfo, un testimonio permanente de quienes desde la incultura provocaron su derribo.




sábado, 29 de octubre de 2011

Torre de los Picos de la Alhambra ( 1892 )


Realizada a fines del siglo XIII o comienzos del XIV, esta torre es conocida con ese nombre gracias a unos elementos con forma de ménsulas que sobresalen en la cara exterior de la planta alta. Servían como balcones volados para, desde arriba, controlar toda la vertical de la torre y de la planta situada en su base.


La Torre de los Picos servía para la defensa de una de las entradas de la fortaleza que comunicaba con el Generalife. Esta entrada llevaba hasta la llamada Puerta del Arrabal y de ahí conducía a los cuarteles que formaban la defensa de dicha fortaleza. Su interior se compone de 3 cuerpos, formando un conjunto misterioso y fantástico que inspiró a Washington Irving para describirnos al poderoso y rico judío Almamen, que se escondía por este paraje para buscar los medios de venganza contra el seductor de su hija.



viernes, 7 de octubre de 2011

Fuente del Avellano (1896)




Esta fuente del siglo XIX, muy cerquita de la ciudad siguiendo el peregrino curso del río Darro, que adquirió notoriedad por las tertulias literarias que tenían lugar en su entorno, hubiera pasado desapercibida, perdida entre la soberbia monumentalidad granadina, de no ser porque Molina, aquel que rizaba la armonía en bucles de plata, llevó su agua, por el acueducto sonoro de su prodigiosa voz, a todos los rincones del mundo, dando de beber, como samaritano salido del costumbrismo andaluz, a propios y extraños, convirtiendo la fuente en universal.


jueves, 29 de septiembre de 2011

Sala de los Abencerrajes de la Alhambra (Siglo XIX)


En las torres del Alhambra
sonaba gran vocería
y en la ciudad de Granada
grande llanto se hacía
porque sin razón el Rey
hizo degollar un día
treinta y seis Abencerrajes
nobles y de gran valía,
a quien Cegrís y Gomeles
acusan de alevosía.

Granada los llora más, 
con gran dolor que sentía, 
que en perder tales varones 
es mucho lo que perdía: 
hombres, niños y mujeres 
lloran tan grande perdida, 
lloraban todas las damas, 
cuantas en Granada había.

Por las calles y ventanas 
mucho luto parecía; 
no había dama principal 
que luto no se ponía 
ni caballero ninguno 
que de negro no vestía, 
sino fueran los Gomeles, 
do salió el alevosía; 
y con ellos los Cegrís 
que les tienen compañía.

Y si alguno luto lleva, 
es por los que muerto habían 
los Gazules y Alabeces, 
por vengar la villanía, 
en el cuarto de los Leones, 
con gran valor y osadía. 
Y si hallaran al rey 
le privaran de la vida, 
por consentir la maldad 
que allí consentido había.

(Anónimo. Romance sobre la desgracia de la familia de los Abencerrajes)